El liderazgo ha sido la actitud y la aptitud nata que más ha destacado por años en el éxito de los negocios. Es una característica que se observa desde el saludo, en la oratoria, en la forma de trabajar y tomar decisiones y finalmente, cada vez que lideramos a otras personas. El liderazgo en su diversidad es muy rico y lo mejor de todo es que con el tiempo, podemos desarrollarlo y complementarlo.

Los desafíos que enfrentamos actualmente exigen directivos con altos valores morales y éticos, porque son estos valores los que modelan la gestión empresarial actual, que permitirá generar valor social a largo plazo y sumará a los consumidores sus expectativas de nuestros servicios y productos, además de la reputación.

La agenda empresarial se ha transformado, durante los años conocimos que la única función de la empresa era la de ser rentables, pero sabemos que ahora en nuestros días su rol es también social, uno que genera impactos positivos en jóvenes, niños y niñas y sus familias; una organización que aporta confianza y compromiso con la sociedad.

Las empresas miembro de FUNDAHRSE están trabajando activamente para adoptar nuevas formas de liderar, tratamos de comprender todos los días que trabajar de forma íntegra, con características propias de la ética, es saber hacer lo correcto. Lo correcto, independientemente de ser acciones visibles o invisibles, es decir, el comportamiento público debe ser ético, pero también su valor al tomar decisiones en entornos difíciles.

A través del liderazgo ético, anteponemos el bien de la organización y el bien común por sobre los intereses propios, lo que permite que consideremos por ejemplo, las consecuencias que tendrán las decisiones sobre otras personas y busquemos gestionar los impactos, además lograríamos tratar a los demás con justicia, honestidad y respeto todo el tiempo.

De la misma forma hemos aprendido durante el ejercicio del liderazgo a trabajar de forma incluyente para todos y todas.

Mario R. Faraj, presidente de FUNDAHRSE.