La pandemia ha puesto en evidencia las fragilidades que tenemos como sociedad, es lo que hemos estado trabajando con las empresas hondureñas, para ayudar y sanear un poco el trabajo que el gobierno debe realizar. Algunas veces no es suficiente, pues tenemos muchos flagelos que atacar entre el acceso a los recursos naturales como el agua, acceso a servicios públicos como la salud, acceso a una educación digna, la seguridad alimentaria, la pobreza, entre otros.

Adicionalmente, la Organización Mundial de la Salud reconoce que edad, género y situación migratoria son factores añadidos de riesgo en los diferentes grupos de edad, ya que hemos visto que las personas de la tercera edad han sido especialmente afectados por la infección y mortalidad. Los más jóvenes no se quedan atrás, pues es un colectivo que si bien, no han sufrido de esta manera, las consecuencias de acceso al mercado laboral es crítica.

En estos momentos, la resiliencia e inclusividad de las poblaciones mundiales se ven amenazadas, los avances realizados por el sector empresarial han cesado para atender de forma inmediata las necesidades que el COVID19 ha generado, ha puesto en pausa algunos proyectos, ha puesto a los CEOs de distintas empresas a repensar en sus negocios, ha permitido que los negocios que ya son conscientes de la sostenibilidad, puedan duplicar esfuerzos para mantenerse en pie.

Todo esto, nos posiciona en una situación de alerta, como un catalizador para construir una Honduras mejor, una que fortalezca su cooperación multilateral, su gobernanza y la solidaridad con su pueblo. Continuar en este camino de mejora continua, de sostenibilidad nos desafía a que sigamos trabajando por la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sin que nadie se quede atrás.

Los derechos humanos son transversales a todas las materias de la Responsabilidad Social, como institución que capacita y vela por la sostenibilidad, estamos trabajando para brindarle soluciones a nuestras empresas miembro, con el fin de seguir afianzando la base sólida en la nueva normalidad, con todas sus dificultades y temores que pueda generar ante la magnitud de la crisis social, de salud y económica que nos toca.

Mateo Yibrin, presidente de Fundahrse.