Por años el pequeño caficultor ha visto sus ingresos mermar en los períodos de venta del café, ya que al venderlo en uva o mojado (despulpado y lavado) el dinero generado no es suficiente para cubrir sus necesidades más básicas. Al incorporar secadoras solares en sus fincas, el productor puede secar su café sin gastar dinero en procesos costosos, aumentando sus ingresos al vender el café seco.

La secadora aporta no solo el beneficio en el período de cosecha de café, ya que el caficultor puede secar granos básicos y otros cultivos durante el resto del año.

Fundación COHONDUCAFÉ a través de sus proyectos dota a caficultores y pequeñas asociaciones y cooperativas con estas instalaciones que contribuyen a mejorar la calidad de café, los precios diferenciados en la venta y los ingresos de la familia caficultora.

La construcción de la secadora está a cargo de los técnicos de la Fundación, cumpliendo con medidas y dimensiones ideales para el secado de café

Al interior de la secadora la temperatura se eleva, logrando que el café se seque de forma uniforme y en menor tiempo que el secado de patio. Además, la secadora protege al café de la lluvia.

Ya que las secadoras son fabricadas con madera, al construir la secadora el caficultor se compromete a sembrar 500 árboles. La Fundación igualmente le apoya con la dotación de plantas y la asistencia técnica necesaria.