A pesar de los impactos por huracanes Eta e Iota en Honduras que también afectaron instalaciones de plantas en Villanueva, incluido sus proyectos de invernaderos y viveros,  Cargill de Honduras, reafirmando su compromiso con las comunidades en las que opera y fortaleciendo la seguridad alimentaria en el país, ha reactivado y ampliado sus espacios de siembra para la producción de plántulas que se distribuyen en huertas familiares y escolares que mantienen.

Más de 6 mil plántulas de diversos vegetales y frutas están en proceso de cosechas actualmente, mismos que serán entregados a cientos de familias que atienden a través de sus proyectos integrales de Seguridad Alimentaria y educación nutricional.

Cargill cuenta actualmente con la reactivación y ampliación de su espacio de invernadero y ahora huerta para frutales y maderables en sus instalaciones de Planta Alcon; con el Vivero Norteño en Planta Pronorsa; y la implementación de un nuevo invernadero en su Planta Incubadora en el sector de Villanueva; con el Vivero en Granja Modelo de Santa Cruz de Yojoa y con la reactivación de su vivero en Centro de Distribución de Tegucigalpa.

La ejecución de dichos proyectos es liderada por voluntarios de Cargill quienes con la asesoría de técnicos de CARE y Glasswing se capacitan, realizan las labores de siembras, injertos y riegos para la producción creciente de plántulas y plantas mayores de alimentos que son parte fundamental para apoyar el acceso y consumo de alimentos en zonas altamente afectadas por el paso de huracanes.

«La reactivación y producción de alimentos para familias vulnerables en nuestras localidades son parte del compromiso con el Medio Ambiente, el uso de la tierra, el agua y la seguridad alimentaria que Cargill impulsa de forma permanente de la mano de su gente y en alianza con ONGs», expresó Liliana Barahona, Coordinadora de Responsabilidad Social de Cargill en Honduras y Guatemala.

Reactivación de planta incubadora en Pronorsa.

Voluntarios de Cargill realizando acciones para la planta incubadora.

 

Voluntarios de Cargill trabajando la tierra.