Como parte de su programa de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), y con el propósito de hacer conciencia sobre la importancia de la solidaridad, Operadora Portuaria Centroamericana (OPC) apoyó con diferentes actividades a la población de Puerto Cortés, antes y durante el período de vacaciones.

Como todos los años, OPC llevó a cabo varias acciones en beneficio de la comunidad porteña durante la Semana Santa. Una de las principales fue la colaboración que se brindó al personal de la Cruz Roja a quienes se les entregaron camisetas para que pudieran ser identificados por los veraneantes y visitantes en los diferentes puntos de apoyo de Puerto Cortés.

Este año, la Base Naval de Puerto Cortés organizó una Brigada Médica, que fue apoyada por OPC a través de la donación de un lote de medicamentos para niños y adultos valorado en tres mil dólares. Alrededor de 3 mil personas fueron atendidas por personal de salud, dentro de los que había unos 40 médicos, enfermeras y paramédicos.

También se entregó un pequeño obsequio al personal médico que participó como voluntario en las Brigadas Médicas y que se encuentra al frente de la batalla contra el COVID -19, en agradecimiento a la noble labor que realizan.

Las personas que visitaron el Centro de Educación básica – José Vicente Cáceres, ubicado en Cuyamel, Omoa, tuvieron la oportunidad de recibir servicio médico gratuito dentro de las áreas de medicina general, oftalmología, odontología y pediatría. Además, se brindaron servicios legales e incluso servicios de salón de belleza. Las personas también recibieron un kit de bioseguridad, víveres, ropa para niños y adultos, juguetes y dulces.

“La colaboración y solidaridad de la comunidad, la municipalidad y otras autoridades, aunado a la confianza en OPC, ha sido de suma importancia para el desarrollo de estas actividades en beneficio de la población porteña” comentó Meyvi Castañeda, Gerente de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de OPC.

Alrededor de 3 mil personas fueron atendidas por personal de salud, dentro de los que había unos 40 médicos, enfermeras y paramédicos.

Aparte de cortes de cabello para los caballeros, las personas también recibieron un kit de bioseguridad, víveres, ropa para niños y adultos, juguetes y dulces.