Todos conocemos como empresarios que la ética es un elemento determinante en la gestión de las empresas, pues de esta manera nos referimos a la aplicación de los valores y lineamientos de conformidad con el propósito, la misión y visión de la organización. La ética nos ayuda a guiar la relación con los grupos de interés, especialmente con los colaboradores y grupos de interés externos como los proveedores y clientes.

Los colaboradores de cada organización debemos estar listos para enfrentarnos a dilemas éticos, podemos mencionar: conflicto de intereses, estos sesgan la respuesta de los tomadores de decisión y ponen en peligro el juicio objetivo y responsable. Otro ejemplo son los derechos individuales vs el interés de la empresa, estos a veces se contraponen y es crucial encontrar el balance. El marketing y entrega de productos y servicios porque debemos encontrar el punto en el que el cliente esté informado y nosotros como empresa resguardar la integridad del cliente. En las operaciones multinacionales también debemos lograr la integridad ética en diferentes regiones con diferentes culturas y comportamientos. Asimismo la administración de los colaboradores, para conocer los tipos de libertades y tratamientos que deben recibir.

La ética posee muchas bondades, que bien gestionada por la empresa nos entrega la materialización del propósito de la empresa, resguarda la estabilidad de las relaciones, reduce la exposición de riesgos externos, como multas, sanciones, desabastecimiento, etc., mejora los procesos de trabajo para corregir malas prácticas, mitiga el riesgo de fraude interno, fortalece la confianza de los colaboradores y su compromiso con la empresa, asimismo construye reputación con los clientes y otros grupos de interés.

En momentos como los que vivimos, la ética viene a ser un salvavidas que permite que nuestra estructura de procesos en la empresa sea más rigurosa y robusta, permitiéndonos que podamos mantenernos en pie durante la crisis pandemia y salgamos victoriosos.

Mateo Yibrin, Presidente de Fundahrse.