La Responsabilidad Social Empresarial y la Educación

 La principal tarea de una empresa continúa siendo la generación de riqueza, pero ahora estamos frente a un nuevo paradigma, que es lograr la sostenibilidad de los negocios.

Esta sostenibilidad se ve muchas veces amenazada por factores externos, como ser la desigualdad social, la falta de oportunidades,  altas tasas de criminalidad, corrupción, carencia de calidad en la educación pública y la desnutrición entre factores.

Este es el escenario que le corresponde enfrentar a las empresas en los países en desarrollo como el nuestro, por ello no es factible esperar que las cosas mejoren por sí mismas o que sea alguien más quien lo haga, es necesario que el sector privado se involucre brindando respuestas.

La inversión en la educación tiene réditos de éxito tanto para los individuos como para la sociedad en general, sin embargo el costo de la ignorancia no tiene límite.

Hay importantes iniciativas del sector privado en marcha, por ejemplo fundaciones como las del Grupo Ficohsa, Diunsa, Grupo Terra, Lady Lee, Cargill entre otras ya están haciendo la diferencia en muchas zonas urbanas y rurales del país. Estos brindan los recursos necesarios para ofrecer educación de calidad y ofrecen una merienda adecuada para combatir la desnutrición, que está relacionada con la deserción escolar.

Con este tipo de acciones las empresas no buscan quitarle la responsabilidad que tiene el Estado de brindar educación de calidad, pero si ayudar a acelerar estos cambios, porque la educación es un tema a largo plazo, que requiere estar al día con los avances tecnológicos en un mundo cambiante y globalizado.

Los años promedio de escolaridad en Honduras son de 6.5, según el informe de Desarrollo Humano (2010) de la Naciones Unidad, esto demuestra que los avances son muy lentos y el reto es enorme e impostergable.

Poner en práctica la responsabilidad social empresarial es totalmente voluntario, pero al mismo tiempo es moral y estratégicamente mandatorio.

Jacobo Kattan

Presidente