El Banco de Alimentos de Honduras, es una organización solidaria, sin fines de lucro, que nace en el año 2011 como una iniciativa de cinco empresas del sector privado para contribuir a reducir el hambre y la desnutrición en Honduras, por medio de la recepción de alimentos perecederos, así como no perecederos, para su debida distribución entre la población en situación de vulnerabilidad y riesgo alimentario.

La labor solidaria ante la emergencia COVID-19

La crisis actual y la situación de emergencia ante el brote de la pandemia COVID-19 ha tenido sus efectos en la operatividad de nuestra organización; sin embargo, contamos con un equipo conformado por hombres y mujeres valientes que han reforzados su trabajo y disposición para estar al frente de la línea de batalla ante el hambre y la desnutrición, denotando todo su compromiso y sentido de solidaridad con aquellas personas que necesitan ayuda.

Durante la crisis actual generada por el COVID-19, se han recibido 115,694 kilos de productos y alimentos en donación, de los cuales se han entregado 105,413 kilos beneficiando a lactantes, niños y niñas, mujeres embarazadas, madres solteras y adultos mayores, todas ellas en situación de vulnerabilidad alimentaria, a lo largo del territorio nacional a través de nuestras tres agencias en la ciudad de Tegucigalpa, San Pedro Sula y Choluteca.

La cantidad de personas beneficiadas por Banco de Alimentos de Honduras, representan a 12,195 personas beneficiadas, sirviendo así 87, 988 platos de comida.

A pesar de la situación que se vive en el país hemos obtenido el apoyo contaste de más de 28 socios estratégicos, invitando a más empresas, organizaciones o personas que se quieran unir a nuestra noble labor para llevar ayuda a los más necesitados y de esa manera seguir rescatando alimentos para personas que se encuentran en vulnerabilidad alimentaria, riesgo social y en extrema pobreza.