Aproximadamente 7 millones 500 mil lempiras se han donado a 8814 familias vulnerables y afectadas por las condiciones que genera el Covid-19 en Santa Bárbara y el sur de Francisco Morazán.

Estamos en una época caracterizada por el distanciamiento físico y el aislamiento en casa, a causa del Corona Virus, lo que imposibilita a miles de madres y padres salir a trabajar y solventar las necesidades básicas de sus hijos e hijas, tales como salud, educación o alimentación entre otras.

Esta dura realidad mueve a ChildFund cada día para llegar a las zonas rurales mas afectadas por esta condición, con alimentos, kits de higiene e información oportuna, que le permite a estas familias, reducir el sufrimiento por la falta de alimentos y prevenir el contagio de COVID-19.

Es el caso de Elva Ortiz Díaz, de 39 años, habitante de la comunidad de San Marcos Municipio de Curaren Francisco Morazán, quien vive con su esposo y sus dos hijas, ella cuenta que actualmente está pasando una situación difícil, “hay  escases de alimentos, en las pulperías, mi esposo y yo nos dedicábamos a vender ropa usada a domicilio para poder sobrevivir, por la situación no podemos salir a vender y los pocos recursos que teníamos lo gastamos en alimentos, esta ayuda es una bendición de Dios en estos momentos de dificultad” expresó.

Son muchos los casos de familias que necesitan apoyo, según la identificación que hace ChilFund hay gran cantidad de madres solteras, personas que se dedican a la labranza, a lavar ropa, oficios domésticos, desempleados, familias numerosas, entre otros, por ello planea continuar con el tipo de ayuda que está entregando, pero además se preocupa por el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes, que en estas condiciones que genera la pandemia, son más vulnerables.

Elva Ortiz, una madre beneficiada con la donación. 

Diana Sofía Zaldivar recoge su provisión.

Momento en que la familia recogen sus víveres.