SINGAPUR (Reuters) – Un iceberg del tamaño de Luxemburgo se ha desprendido de un glaciar en la Antártida tras ser embestido por otro iceberg gigante, informaron el viernes los científicos, en un acontecimiento que podría afectar a los patrones de circulación oceánica.

A pesar de que el impacto no se sentiría hasta dentro de varias décadas, una disminución en la velocidad de producción de agua fría y densa podría resultar en inviernos menos templados en el Atlántico norte, señalaron los investigadores.

El bloque de hielo, de 2.550 kilómetros cuadrados, se desprendió el 12 o el 13 de febrero del Glaciar Mertz, un cuerpo de hielo flotante de 160 kilómetros de largo que emerge de la Antártida oriental y se extiende sobre el Océano Antártico al sur de Melbourne, informaron los científicos.

Con un grosor de 400 metros, el iceberg podría llenar el puerto de Sídney unas cien veces.

El iceberg también podría perturbar la biodiversidad excepcionalmente rica de la zona, que incluye una importante colonia de pingüinos emperadores cerca de Dumont d’Urville, donde se encuentra una estación científica francesa en la Antártida.

Tanto ciclos naturales como el cambio climático de origen humano contribuyen al colapso de plataformas de hielo y de glaciares.

La marea y las corrientes oceánicas golpean constantemente las áreas expuestas, mientras

La polinia del Glaciar Mertz es especialmente importante, y representa el 20% del «agua de fondo» de los océanos, añadió.

Finalmente los icebergs perecerán de muerte natural, pero su expectativa de vida depende de hacia dónde se desplazan. A la deriva, pueden derretirse en cuestión de décadas. Atascados contra la masa antártica, pueden durar más tiempo.