Sin duda el producto más esperado y con expectativa hoy en día es la vacuna para combatir el covid19, y no es para más pues la pandemia a acarreado muchos desalientos mayormente económicos. Laboratorios, expertos y médicos están trabajando aún por ofrecer una vacuna eficaz y accesible para todos.

Esta pandemia nos ha demostrado que el conocimiento científico es determinante en la respuesta ante una situación como la que vivimos, pero también se ha visto evidenciado que sin la colaboración de la sociedad es imposible avanzar, muchos voluntarios a nivel internacional ha estado dispuestos a probar la vacuna y ayudar con estas investigaciones.

Por su parte, la empresa, siendo un actor importante a nivel económico de cada país, ha estado trabajando en diálogo con las autoridades gubernamentales para que Honduras obtenga las vacunas de forma oportuna, transparente y justa. Desde muchos años, el sector empresarial viene asumiendo responsabilidades para suplir necesidades de las comunidades en que opera.

Tener empresarios y líderes conectados con la realidad del país es una obligación y oportunidad que debemos tomar, pues nos ayuda a generar programas y proyectos transversales a los derechos humanos, gobernanza de la organización, entre otros temas. Buscamos trascender en el alcance de nuestras iniciativas, pasar de impactar a nuestro entorno de operación únicamente a impactar positivamente a toda la población que nos necesita en estos momentos.

Aparte de esto, es necesario investigar el comportamiento y las actitudes de la población para diseñar estrategias innovadoras y adaptadas a la sensibilización que necesita el hondureño. La vacuna no es un lujo, es una necesidad generada hace más de un año y al que no hemos podido dar respuesta concreta.

Mateo M. Yibrin, Presidente de FUNDAHRSE.