El pasado jueves 25 de abril de 2019 se llevó a cabo el I FORO REGIONAL “La Economía Circular y su Impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, organizado por el Centro Nacional de Producción Mas Limpia de Honduras (CNP+LH) de la cual también presido, y en ese espacio nos dimos cuenta que existen muchas maneras de comenzar y continuar en este esfuerzo a favor del ambiente.

El concepto de Economía Circular proviene desde los años 80 pero fue hasta el 2010 con la creación de la fundación Ellen MacArthur, que se buscó acelerar la transición del planeta hacia una Economía Circular, es decir, a que cierre el ciclo de vida de los productos y servicios, y la gestión integral de residuos como parte central de este tema. Economía Circular implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces posibles para crear un valor añadido.

Accionar bajo el tema de Economía Circular tiene repercusiones directas e indirectas sobre la calidad delmedio ambiente, al favorecer las principales opciones preventivas y correctoras que conducen a la sostenibilidad, y esto constituye en muchas ventajas y pocas desventajas. Para comenzar, estas prácticas se traducen en ahorros monetarios, tanto en el gasto de de recursos con los que cuenta la empresa como el gasto en compra de materias primas para desarrollar los productos o servicios. Así lo mencionaba el Sr. George Gatlin, CEO de Grupo INVEMA quien expuso su caso de éxito como agente reciclador de plásticos y baterías de plomo.

Una de las ventajas de trabajar con una estrategia enfocada en la Economía Circular es la prevención, una herramienta que ha demostrado su validez en el ámbito de la seguridad y de la salud laboral. No es un secreto que hay necesidades de tomar medidas para evitar las catástrofes y desastres naturales que cada día con mayor frecuencia e intensidad afectan a países del mundo entero.

La reducción de emisiones de dióxido de carbono es otra de las bonanzas que nos trae la Economía Circular, pues con prácticas responsables se podría reducir hasta el 48% las emisiones relacionadas con la movilidad y los sistemas de alimentación. En otros países con solo evitar que los residuos orgánicos terminen depositados en vertederos, podría reducir las emisiones de efecto invernadero en grandes cantidades al año.

La reducción del consumo de materias primas es otra de las ventajas, por ejemplo, fertilizantes sintéticos, pesticidas y uso del agua en la agricultura, combustibles fósiles y electricidad no renovable. Por su parte, es posible incrementar la productividad del suelo, al devolver los nutrientes mediante la acción espontánea de los mecanismos naturales y resistentes de los ciclos biológicos.

Parte de los esfuerzos del CNP+LH son la entrega de la Estrategia Nacional de Gestión Integral de Residuos a la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente del Gobierno de Honduras, este instrumento es un apoyo y guía de referencia a las acciones que se encaminan a reducir los impactos ambientales y mejorar el desempeño ambiental del país.

Bruce Burdett, Presidente de FUNDAHRSE.