Cuando hablamos de sostenibilidad pensamos en algo inalcanzable, algo que está fuera de nuestro alcance. Sin embargo, existen herramientas que con pocas acciones podemos avanzar y acercarnos más a este objetivo.

Una de estas herramientas, es el Pacto Global de las Naciones Unidas, la cual es una iniciativa de sostenibilidad más grande del mundo, porque muchas empresas y participantes no comerciales han tomado este reto.

Podríamos pensar que estas empresas y participantes vienen de países en total desarrollo, pero la realidad es que, vienen tanto de países con prácticas muy reconocidas como de países que están aún en desarrollo.

El objetivo de Pacto Global es ayudar a las empresas a cumplir con los compromisos de operar de manera responsable con una visión estratégica en pro de la sociedad.

Y es que, hoy en día la sostenibilidad corporativa es un imperativo para los negocios, puesto que poco a poco se está creando la conciencia de tomar decisiones que brinden valor a la sociedad.

Esto, lo podemos alcanzar de diferentes maneras:

1. Ser un negocio ejemplar, operando con integridad, es decir, respetar las responsabilidades fundamentales en las áreas de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y anticorrupción. En este apartado podemos mencionar que los Diez Principios del Pacto Global proporcionan un lenguaje universal para cumplirlos.

2. Fortalecer la sociedad, tomando medidas para apoyar las comunidades ubicadas en su radio de acción, trabajando en función de algunas necesidades y temas que aquejan comúnmente, como: la pobreza, escasez de recursos, falta de educación, entre otros.

3. Comprometerse para liderar, desde la cabeza o tomadores de decisiones de la organización hasta el total de sus colaboradores. El punto es enviar una señal fuerte a toda la organización de que la sostenibilidad cuenta.

4. Informar sobre los avances tanto financieros como los que no, porque esto aporta transparencia de las acciones organizacionales a nuestro entorno.

5. Accionar localmente, ya que los tipos de problemas que enfrentamos como negocios pueden tener rangos de prioridades locales y nacionales diferentes de un país o región a otra. 

Las empresas responsables promulgan valores éticos que van de la mano con principios de sostenibilidad, trabajando para ser congruentes, yendo más allá de sus responsabilidades básicas y avanzando para obtener oportunidades de negocios estratégicas.

Bruce Burdett, Presidente de Fundahrse.