Bruce Burdett

Todos sabemos que las pequeñas y medianas empresas de nuestro país son en gran manera la fuerza laboral que cada vez más demuestra que con colaboradores comprometidos y satisfechos podemos llegar lejos.

Existen pymes en otros países que, debido a los últimos cambios en la forma de hacer negocio, comparten cierto porcentaje de las ganancias de la empresa entre todos los colaboradores, porque hemos llegado a un punto donde importa más el empoderamiento de los colaboradores que la idea de “trabajar para un jefe toda la vida”.

Esto es saludable para la sociedad, tenemos un gran número de jóvenes con muchas herramientas tecnológicas y gratuitas, que están a la disposición para emprender nuestro propio negocio.

Algunas ventajas que podemos reconocer cuando emprendemos es que podemos tomar decisiones importantes acerca del curso del negocio; se persigue una pasión o un sueño -algo muy propio-; llegas a conocer muchas personas con potencial con quienes puedes aliarte.

También abres oportunidades a personas que desean trabajar; te puedes involucrar con la comunidad, con sus inquietudes y necesidades; aprendes todos los días algo nuevo, y con todo esto, construyes tu marca personal.

Construido nuestro negocio, es importante que dediquemos un tiempo para la estrategia de nuestra organización enfocada en Responsabilidad Social (RS), debemos ver el panorama de forma integral, no solo enfocado por ejemplo, en el aspecto ambiental; para esto podemos involucrar a nuestros colaboradores y buscar esas respuestas.

Como todo en la vida también debemos plantearnos un objetivo para la organización, esto agrega valor y sentido a su realización y se convierte en parte de la identidad corporativa. Asimismo, debemos mantener informados a nuestros grupos de interés (clientes, proveedores, inversionistas, colaboradores, etc.).

Cada área de trabajo de la organización debe estar convencida de lo bondadosa que es la RS, para que puedan integrarla a sus funciones, que puedan comprender la importancia de las buenas prácticas y cómo influyen en sus responsabilidades y resultados.

Por último, menciono que la RS no sólo se mide en beneficios tangibles, también existen los que nos son financieros o físicos, con la RS podemos elevar el nivel de confianza de una comunidad, mejorar la reputación del negocio y proyectarnos como empresa responsable.

Bruce Burdett, Presidente de Fundahrse