FUNAZUCAR

Los siete ingenios azucareros del país unificaron su política social y designaron a Elsa Osorto para ejecutarla. Doce años después, la Fundación de la Agroindustria Azucarera de Honduras (Funazúcar) es reconocida internacionalmente como un ejemplo en políticas de Responsabilidad Social Empresarial.

Osorto, oriunda de Puerto Cortés, ha logrado coordinar los programas de ayuda social de las azucareras a la comunidad donde opera y ha obtenido fondos locales y externos para expandirlos.

“Uno de los principales logros de Funazúcar es lograr integrar a siete empresas en sus políticas de RSE, algo inédito en Centroamérica y otras regiones”, destacan los empresarios del sector.

Su trabajo en la agroindustria azucarera comenzó en la Asociación de Productores de Azúcar de Honduras (APAH) como asistente de gerencia.

Desde allí se manejaban muchos de los enlaces de apoyo a las comunidades donde radican los corteros de caña de azúcar, entre otras labores administrativas. Su dinamismo y entrega a su trabajo la llevaron a ser designada por los directivos de APAH como la directora ejecutiva de la recién formada Funazúcar.

La fundación social de la agroindustria manejaría, desde ese momento, una parte importante de los recursos económicos destinados para el apoyo solidario a las comunidades donde operan los ingenios azucareros, tanto en el norte, sur y centro del país.

Contando con el mínimo personal, Osorto inició conociendo y visitando cada comunidad remota donde viven los corteros de caña y sus familias.

Con información de primera mano comenzó a formar la estructura de proyectos de la fundación, fundamentándola en cuatro ejes prioritarios: salud, educación, medio ambiente y desarrollo comunitario.

El desarrollo de estos ejes ha sido una ardua tarea que beneficia a más de 300,000 personas anualmente.

La amplia visión de la ingeniera Osorto le ha permitido a la fundación mantener importantes alianzas con organismos internacionales como PMA, Unesco, JICA, CEPUDO, OEI, Medical Wings International e instituciones como las Secretarías de Salud y Educación, además de empresas privadas como American Airlines, entre otros.

La alianza con la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) permitió implementar por primera vez en Honduras la metodología japonesa “Un pueblo, un producto” en la zona occidente del país con la finalidad de activar el desarrollo económico local a través del aprovechamiento de los recursos naturales y cultura de la zona. Ha logrado establecer también sinergias con el Instituto Gill de Corea del Sur para capacitar a líderes comunitarios con la metodología coreana Saemaul Undong y de esta manera fomentar el trabajo en equipo en las comunidades bajo el concepto de aprendizaje para toda la vida.

Este tema es considerado la punta de lanza para que Honduras, al igual que los países asiáticos, pueda aportar a educar constantemente a sus habitantes y contribuir al desarrollo.

Nota tomada de diario El Heraldo

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Elsa Osorto, quien asumió el cargo en 2005, se ha destacado como coordinadora, ejecutora, mediadora y activista de la RSE.